Prioridad republicana
Por Andrés F. Guevara B.
Finalizada la Copa Mundial de la FIFA, Venezuela tiene ahora la tarea de conquistar su mayor trofeo: su libertad. Tarea harto compleja si se toma en cuenta la cantidad de equívocos y desaciertos a los que diariamente están sometidos los ciudadanos venezolanos por parte de su dirigencia política.
Creemos, sin embargo, que no es este el momento para criticar a los socialistas light que adversan a Chávez. En la coyuntura que vive Venezuela se hace necesaria la unidad de propósito. Toda ayuda será bien recibida si su cometido final es evitar la imposición del comunismo “a la venezolana”.
Con esta afirmación no se quiere negar una dura realidad: gran parte de los adversarios políticos de Chávez albergan en su interior el germen del estatismo. Junto con esta bacteria, males terribles para el devenir del país: desconocimiento del Estado de Derecho, ausencia del valor normativo de la Constitución, ignorancia de lo que significa un gobierno limitado, disciplina fiscal y el sacro respeto por las libertades individuales.
Nos enfrentamos a la supina torpeza de quienes no comprenden los fundamentos de una república civil.
Pero la realidad es que tanto la socialdemocracia, los socialcristianos, los conservadores y libertarios están condenados a desaparecer bajo el totalitarismo bolivariano. En el socialismo del siglo XXI no hay espacio para Betancourt, Caldera, Renny Otolina.
Una vez que se retome el camino hacia la democracia, se hace inexorable centrar la lucha en la defensa de los principios del Estado liberal. Siempre en democracia.
Hayek, en Los Fundamentos de la Libertad reconoce la importancia del sistema democrático, a pesar de sus críticas. Señala Hayek que la democracia es el único método efectivo de educar a la mayoría. Siguiendo a Tocqueville concluye que su “ventaja principal no radica en el método de seleccionar a los que gobiernan, sino en que al participar activamente una gran parte de la población en la formación de la opinión, se amplía el número de personas capacitadas entre las cuales elegir”.
De allí la importancia de las elecciones parlamentarias. Aunque en Venezuela la cultura pro libertate y creyente en el Estado de Derecho sea incipiente. Como el maestro austríaco, consideramos que al igual que sucede con la libertad, los beneficios de la democracia aparecen sólo a largo plazo, mientras que sus logros inmediatos pueden ser notoriamente inferiores a los de otras formas de gobierno.
Peña Esclusa
Aprovechamos este pequeño aparte para solidarizarnos con Alejandro Peña Esclusa, el nuevo “político preso” del socialismo bolivariano. Su detención constituye otro eslabón más de la cadena de arbitrariedades que caracterizan al gobierno venezolano. Su reclusión representa una violación grosera al debido proceso y al Estado de Derecho consagrados en la desdichada Constitución de 1999.
Curiosamente, Peña Esclusa ha sido uno de los más acérrimos críticos del Foro de Sao Pablo, la teología de la liberación, la guerrilla marxista y demás manifestaciones izquierdistas aliadas del comunismo bolivariano. ¿Incomodarán sus palabras? Pregúntenle a Oswaldo Álvarez Paz.